El 4 julio 2019 Rusia y China bombardean las bases de la OTAN en Alemania y algunos lugares estratégicos de Oriente Medio causando grandes pérdidas entre las tropas desplegadas. También realizan cruentos ataques sobre Londres, Berlin, Detroit, Nueva York y plantas nucleares de todo el territorio Estadounidense. Al mismo tiempo la 76ª División de Asalto Aéreo, la 98ª División Aerotransportada y el 45º Regimiento de Reconocimiento Ruso fueron enviados a Alaska. Su objetivo era tomar varios puntos estratégicos y cortar el suministro de petróleo a Estados Unidos ya que el 25% del petróleo de Estados Unidos se extrae actualmente en esa zona, la cual guarda además el 30% de las reservas estadounidenses del hidrocarburo.